El movimiento se demuestra acelerando

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La impresionante salida de la carrera de MotoGP en el último gran premio celebrado los días 2, 3 y 4 de mayo en el circuito de velocidad de Jerez. Foto: JC Sánchez
La impresionante salida de la carrera de MotoGP en el último gran premio celebrado los días 2, 3 y 4 de mayo en el circuito de velocidad de Jerez. Foto: JC Sánchez
La impresionante salida de la carrera de MotoGP en el último gran premio celebrado los días 2, 3 y 4 de mayo en el circuito de velocidad de Jerez. Foto: JC Sánchez
La impresionante salida de la carrera de MotoGP en el último gran premio celebrado los días 2, 3 y 4 de mayo en el circuito de velocidad de Jerez. Foto: JC Sánchez

Jesús BenítezPeriodista, escritor y técnico mercantil

Para confirmar el progreso, basta la comparación con el pasado. Un simple análisis histórico o evolutivo del Mundial de Motociclismo nos permitiría concluir que su presente es el futuro. La fórmula MotoGP funciona, se mueve, vende, exporta, gusta.

Este negocio deportivo de la moto goza de prestigio, popularidad, solvencia y, lo que es más importante, no duerme entre laureles. De ello se encarga la mirada atenta y dinámica de Carmelo Ezpeleta (Barcelona, 1946), alma mater de Dorna, la empresa que gestiona ejemplarmente los grandes premios desde 1992.

Conozco a Carmelo desde hace casi tres décadas y puedo describirlo con un tópico certero: el movimiento se demuestra acelerando. Ezpeleta es un hombre directo, convincente y ajustado a la realidad, reflexivo y ágil. No divaga ni se anda con rodeos, resuelve con hechos y ha logrado que el motociclismo sea un deporte atractivo, espectacular, seguro, en evolución y catarsis permanente.

Carmelo Ezpeleta es uno de los mejores embajadores de la marca España. No en vano, por su dirección en Dorna pasan no sólo las tres categorías renovadas del Mundial: Moto 2, Moto 3 y MotoGP, sino que controlan también el Mundial de Superbikes, además del Campeonato de España de Velocidad (CEV), la Rookies Cup y la Asian Tallent Cup. Muchas competiciones bajo un mismo objetivo: resultados y espectáculo.

Si echamos la vista atrás, veremos que la actuación de Carmelo Ezpeleta en el Mundial de Motociclismo ha sido impecable, fructífera y, sobre todo, resolutiva. Dorna, que tiene su sede en Madrid y oficinas en Barcelona, Roma, Amsterdam y Tokio, fue creada en 1988 por Carlos y Manuel García Pardo, José Luis Peña y José Ramón Guimarans, que fundaron una empresa de gestión de derechos deportivos y empezaron trabajando en la intermediación de jugadores.

Derechos

Fueron los primeros que obtuvieron los derechos del fútbol en televisión de la Liga de Fútbol Profesional. A partir de ahí, Banesto compró el 50% de la sociedad, que entonces se llamaba Dorna Promociones del Deporte. Durante cinco años, de 1988 a 1993, la compañía no dejó de crecer y adquirieron los derechos del Campeonato del Mundo de Motociclismo, los de la Federación de la Copa Davis femenina, la Federation Cup, derechos de publicidad de muchos equipos de la NBA y de la mayoría de los equipos tanto de la ACB como de la Liga. Ezpeleta, que abandonó pronto sus estudios de ingeniería, porque la profesión ya iba por dentro, se había incorporado a Dorna en 1991, con un bagaje en el que destacaba haber creado el circuito de Calafat en Tarragona, 10 años como director del circuito del Jarama y haber construido también el circuito de Cataluña como director general del consorcio responsable.

Rentabilidad

Dorna, con Ezpeleta al frente, ha pasado por diversas vicisitudes empresariales, con un negocio que abarca a los cinco continentes y que debe reinventar su espectáculo televisivo para mantener la rentabilidad. Es indudable que el Mundial de Motociclismo posee en estos momentos una estructura competitiva, de la que España obviamente se favorece. Gracias también al arduo trabajo de Ezpeleta y Dorna, España vive también la época más gloriosa de nuestra historia en este deporte, tanto por número de pilotos, como por campeones y, cómo no, por los cuatro grandes premios que se disputan en suelo nacional al año. No menos relevante es que los patrocinadores invierten en MotoGP por convicción y retorno, todo ello refrendado por millonarias audiencias de aficionados. A todo ello contribuye también el alto nivel tecnológico que ofrece este Campeonato del Mundo, gracias a la política renovadora de Carmelo Ezpeleta que cuida al máximo los esfuerzos de las grandes marcas presentes en el Campeonato.

La provechosa gestión de Dorna en los grandes premios, junto con el liderazgo que nuestro país ejerce en esta disciplina, desata algunas envidias y afirmaciones como que el Mundial de Motociclismo es excesivamente español. A éstos, humilde y respetuosamente, quisiera dejarles algunas reflexiones: ¿acaso España no tiene derecho al orgullo de ser potencia en este deporte? Dorna, con Carmelo Ezpeleta al frente, ha sido capaz de reinventar este deporte y llevarlo a la modernidad. Las tres categorías del Campeonato del Mundo (Moto 2, Moto 3 y MotoGP) gozan de una gran competitividad, son un espectáculo televisivo de primer nivel, un producto de consumo masivo de gran rentabilidad. Y una reflexión final: sólo los líderes, como Carmelo Ezpeleta, se eternizan con el número 1…

 

Un especialista

Jesús Benítez, autor de este artículo, nació en la localidad gaditana de El Bosque el 6 de agosto de 1965.

Siendo muy joven, abandonó pronto el domicilio familiar para continuar sus estudios e iniciar el periplo cosmopolita que mejor define la obra y curriculum de este escritor, periodista y técnico mercantil.

Su actividad como profesional de la información le ha llevado a recorrer los cinco continentes de forma continuada desde 1989, cubriendo el Mundial de Motociclismo y la Fórmula 1.

Fue jefe de prensa del Circuito de Jerez y, hasta 2003, editor jefe del diario Marca y del Área de Deportes del Grupo Recoletos.

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