Herramienta de gestión del medio natural y desarrollo

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 FOTOS: J.A.
FOTOS: J.A.

La caza, en especial la mayor, se ha convertido en los últimos tiempos en un importante atractivo para quienes buscan el desarrollo de su afición en espacios naturales de gran belleza

J.M.Reina

Con una superficie de 1.949 kilómetros cuadrados, la Sierra de Cádiz, con su variado territorio y, en especial, sus ricos espacios naturales, aglutina un elevado número de atractivos turísticos y elementos dinamizadores de la economía de los distintos pueblos de la comarca.

Escenarios que responden a las expectativas más exigentes de los lugareños y de los miles de visitantes que, año tras año, visitan su distintas poblaciones y parajes naturales en busca de relax o, cada día más, para practicar las más variopintas aficiones relacionadas con el gran valor de la comarca, la naturaleza.

 FOTO:  Quico Pérez-Ventana
FOTO: Quico Pérez-Ventana

Una de estas aficiones es la caza, un sector que, además de tener un destacado papel como herramienta de gestión del medio natural y de protección de los ecosistemas, genera unos importantes beneficios para un gran número de municipios de la comarca. Dinero que llega de forma muy diversa, ya que a los ‘dividendos’ directos que genera la propia gestión y explotación de los espacios reservados para la práctica de la misma (en la provincia se contabilizan más de 800 cotos de caza) se unen otros no menos importantes. Ingresos que también traen consigo la creación de riqueza y puestos de trabajo, fijos y de temporada, y que provienen de sectores muy diversos, como son el relativo a la producción de artículos relacionados con la caza (en la comarca hay tiendas y fábricas especializadas), el hospedaje o, sin ir más lejos, la hostelería que centra gran parte de su propuesta gastronómica en los productos propios de la temporada de caza.

Nada menos que 10,6 millones de euros fueron los beneficios que se generaron en la provincia de Cádiz la pasada temporada según los datos aportados por la delegación territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Unos números que, si nos referimos a Andalucía, se elevan a los 1.250 millones de euros o, lo que es lo mismo, el 55 por ciento del volumen total de negocio a nivel nacional.

En la Sierra de Cádiz, según destaca Alfonso Medina, delegado de la Federación Andaluza de Caza en Cádiz, la afición está muy viva, “contando en la actualidad”, destaca, “con unos 3.000 cazadores federados”. “Asimismo”, apunta, “en el conjunto de la comarca existen 18 sociedades de caza”, en su mayoría orientadas a la caza menor.

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Un número de federados que viene a confirmar el dato de que en el conjunto de Andalucía la caza es la segunda en número de federados, tan solo por detrás del fútbol.

En lo que se refiere al modelo de caza que se práctica en la comarca, Alfonso Medina manifiesta que, “aunque es cierto que la mayoría de la actividad en los últimos años ha estado muy ligada a la caza menor; ahora, la Sierra de Cádiz es cada día más reconocida por las oportunidades que presenta para la práctica de la caza mayor”.

Una modalidad de caza en la que, subraya Alfonso Medina, “tienen un papel destacado los espacios naturales de Grazalema, Benahocaz y Ubrique”.
“Y es que”, resalta, “pocos espacios naturales existen con la belleza de los que se localizan en estas zonas de la Sierra de Cádiz para la práctica de la caza mayor”, que se centra principalmente en la cabra montesa y el jabalí.

No obstante, el representante de la Federación Andaluza de Caza apunta que, “normalmente, la presencia de una caza mayor fuerte suele ir en detrimento de la caza menor”.

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“De lo que no cabe la menor duda”, resalta, “es que la caza tiene un papel muy destacado en la sierra y que es una importante fuente de ingresos para las poblaciones, además de ser una necesaria herramienta de cara a la gestión de los espacios naturales”.

En cuanto a la imagen que hoy día tiene la caza entre la ciudadanía y el papel que ésta desempeña en los espacios en los que se practica, Alfonso Medina manifiesta que, “es evidente que siempre habrá gente que no esté de acuerdo con la caza, lo que nos merece todo el respeto, pero quienes la practicamos y, además, con responsabilidad, somos los más interesados en que existan los mayores niveles de cuidado de los espacios naturales existentes y, obviamente, de la fauna que los habitan”. “De hecho”, añade, “la caza es una herramienta necesaria para la gestión de dichos espacios y, sin ir más lejos, son los propios cazadores, sus sociedades, las que siempre están pendientes de que a los animales nos les falte ni comida ni agua en las épocas más complicadas para el campo”.

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