La Casa de Contratación de las Indias

0
524
Eduardo Otaolaurruchi
Eduardo Otaolaurruchi
Eduardo Otaolaurruchi
Eduardo Otaolaurruchi

Eduardo Otaolaurruchi

Al timón

La Casa de Contratación, creada por los Reyes Católicos, fue ubicada en Sevilla, desde el año 1503 hasta 1790, que paso a Cádiz. Era el organismo destinado a controlar las expediciones, la actividad comercial y el tránsito de personas entre España y las Indias tras el gran acontecimiento del descubrimiento de América.

Todo este majestuoso movimiento fue declarado “Mercado Reservado de Castilla”. Nadie, ni mercancía alguna podían salir para América, ni de Sanlúcar ni de Sevilla, sin estar registrada por la casa de Contratación, que cobraba un 20% del valor de las mercancías; suculento negocio para la Corona de Castilla.

En Sevilla se celebraban todos los pleitos, juicios comerciales y personales motivados, en tierras americanas; eran los jueces supremos y los únicos que resolvían todos los pleitos e intervenciones.
En cuanto al excesivo tráfico de mercancías y personas que se amontonaban en el arenal de Sanlúcar de Barrameda, hubo que poner unas dependencias que se ocupaban solo de las transacciones comerciales y el tráfico de personas, ya que el puerto de Sanlúcar se convirtió en todo un hervidero de personas, de toda condición y mercancías de todas clases, dispuestas para embarcar rumbo al Nuevo Mundo.

Las mismas naves que volvían de América se descargaban en Sanlúcar para aligerar peso y acometer el ascenso del Guadalquivir hasta Sevilla.

Con el 20% de todas esas transacciones y los pasajes que se le cobraban a toda persona que embarcaba, tanto de ida como de vuelta, se fomentó el desarrollo económico de las Indias, tanto económico como cultural; se fundaban ciudades, se construyeron iglesias, catedrales y fortalezas e incluso escuelas y Universidades.

Es curioso que allí en Sevilla también estaba la escuela de mareantes (Escuela de Náutica) allí se formaban los futuros pilotos (capitanes) que llevarían las naves hasta las Indias, tanto Occidentales como algo más tarde las Orientales. Pero no solamente allí se formaban los futuros pilotos, por aquella escuela tenían que pasar todos los que ya se consideraban capitanes y hacer un examen donde tenían que demostrar sus conocimientos para tal oficio bajo la autoridad del Piloto Mayor.

En la casa de Contratación todos los pilotos, tenían la obligación de entregar, al regreso de cada viaje, un informe relacionado con lo descubierto o explorado, para ir construyendo la cartografía de las nuevas costas y otro informe donde se describía el medio natural, las etnias y los idiomas. Para todos estos menesteres, en cada barco y dependiendo exclusivamente del capitán y exento de las labores del barco, iban un cartógrafo y un escribano.

Los pilotos de Sanlúcar (hoy llamados Prácticos) que se dedicaban a la navegación fluvial entre “Bonanza-Sevilla-Bonanza”, también tuvieron que pasar obligatoriamente por la escuela de mareantes para obtener su título.

Todo lo relacionado con el Nuevo Mundo lo tenían más que controlado desde la famosa “Casa de Contratación”. Era un organismo científico, geográfico e historigráfico y toda esa inmensa documentación que producía, era archivada y guardada en el “Archivo de Indias” de la capital hispalense.

Este único archivo financiado por Felipe II y construido y terminado en 1598, bajo planos de Juan de Herrera, conserva en la actualidad 43.000 legajos originales acerca de tres siglos de historia de las Indias Occidentales y Orientales.

Dejar respuesta