La provincia, un ‘mar’ continuo de calmas y tempestades

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Juan Manuel Reina

Dicen que nunca llueve a gusto de todos o que felicidad y plenitud casi nunca van de la mano y, una vez más, así, con sentimientos encontrados, se dibuja la más reciente realidad empresarial, económica y laboral de una provincia, Cádiz, que, pese a rebajar su número de desempleados, sigue luchando por salir del vagón de cola.

De partida, en el plano laboral, la realidad nos ha vuelto a dar un duro golpe, uno de esos que van directos al higado y que te dejan en la lona, sin capacidad de reacción.

Y es que nada menos que 52.000 son las ‘víctimas’ que la tan traída y llevada reforma laboral se ha ‘cobrado’ desde su aprobación (2012) en la provincia de Cádiz según el pormenorizado estudio que ha realizado y hecho público CCOO.

Una cifra que dice muy poco en favor de quienes defendían la necesidad de la misma en favor de la creación de empleo y que, con ser desoladora, lo es aún más si atendemos al nuevo modelo de contratación que ha generado, marcado por la precariedad, la temporalidad y la creciente existencia de los bautizados como ‘empleados pobres’. Una nueva ‘especie’ que, aún con trabajo, sus ingresos apenas les dan para hacer frente a los gastos básicos.
Que sí, que es evidente que la reforma ha podido ayudar a que muchas empresas no echasen el cierre, pero el paraíso prometido ni es tal ni se adivina en un futuro inmediato.

No obstante, este mes, afortunadamente, también nos ha dejado noticias de gran calado para la provincia y, muy en especial, para la Bahía de Cádiz.

Hablamos de la confirmación de la construcción de cuatro petroleros en los astilleros de Puerto Real, una actuación que reportará más de tres millones de horas de trabajo para un sector acostumbrado a vivir en un escenario de incertidumbre y agonía casi constante. Actuación que beneficiará también a las empresas auxiliares.

Asimismo, cabe celebrar el nuevo plan estratégico que pretende convertir a TecnoBahía en un nuevo y necesario espacio para la innovación, con una vista amplia a la totalidad de la provincia.

No menos importante es el nuevo paso dado para, desde el reconocimiento de espacio estratégico autonómico, hacer realidad ese macroproyecto empresarial llamado Las Aletas.

En definitiva, con julio se cierra un ‘año’ en el que ha tocado encajar muchos y duros golpes, pero que abre la esperanza a un futuro con grandes expectativas de riqueza y empleo, con protagonismo especial de la ITI.

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