“La reforma fiscal del Gobierno no deja de ser la opinión de un grupo de expertos”

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Miguel Pérez Yrigoyen – Abogado

Nada más lejos de mi pretensión está el intentar enmendarle la plana a todo un catedrático de Hacienda Pública sobre quien ha recaído la “fortuna” de informar la reforma del sistema fiscal español.

Me estoy refiriendo, obviamente, al profesor Lagares,  andaluz, y además de catedrático e inspector de Hacienda del Estado, presidente del grupo de expertos a quienes se les encomendó el referido Informe.

Tal documento no es sino un juicioso análisis del sistema fiscal que contiene una serie de recomendaciones para la optimización de dicho sistema, y aunque muchos se han apresurado a denominarlo “la reforma fiscal del Gobierno”, no deja de ser la opinión de dicho grupo de expertos sobre como “mejorar” el sistema fiscal patrio.

Para el ciudadano medio, un resumen simplista podría llevarnos a afirmar que el documento, con sus propuestas de reforma pretende una disminución de la carga fiscal de las familias y del ciudadano medio; y aunque, ciertamente, se reduce la carga fiscal directa por la vía de la rebaja de los tramos impositivos del Impuesto de la Renta que cada mes de mayo nos atormenta, la carga fiscal indirecta se aumenta, por ejemplo, a través de la modificación del tipo de gravamen de productos que actualmente tributan al 4% o el 10%, y fijarlo en el 21%. Esto tiene un efecto directo en el consumidor final de dichos productos y en definitiva supone un incremento de la carga fiscal de las familias.

El panorama no es mejor para las empresas pues el informe, que prevé medidas en materia de Impuesto de Sociedades, tras la pantalla de la reducción del tipo de gravamen del 30% al 20%, oculta la propuesta de suprimir el régimen especial de empresa de reducidas dimensiones actualmente vigente y que lleva aparejadas previsiones fiscales que facilitan la pervivencia de la pyme, o también prevé la eliminación de las exenciones por contratación o, incluso, por reinversión de beneficios.

Una disminución de impuestos siempre es bienvenida, pero que los árboles no nos impidan ver el bosque, y en este caso, los árboles son demasiado frondosos.

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