Alberto Aparicio / Durante años Monkey Week ha sido uno de los mayores referentes musicales de la provincia de Cádiz, con un gran respaldo de público y siendo un claro generador de economía para la zona, ¿costó mucho tomar la decisión de trasladaros a Sevilla? ¿Qué es lo que os llevó a tomar esta decisión?

Por supuesto que costó. Pero era un paso lógico y necesario. Aquí estábamos tocando techo en algunos sentidos, sobre todo en cuanto a logística y alojamientos (más hoteles, mejores comunicaciones, más cercanía con ciudades como Madrid), y en Sevilla han entendido también a la perfección las necesidades de un evento de estas características.

Sabíamos que para crecer como cita profesional de la industria musical, Sevilla era la solución y el destino adecuado. Hay un Monkey que a veces al público de a pie, sobre todo en nuestra ciudad, se le escapaba, y que realmente es el motor del festival: son las Jornadas Profesionales -con conferencias, talleres, mesas redondas, encuentros…- y el Mercado Profesional, con una feria de empresas del sector que vienen a hacer negocio y con multitud de profesionales que acuden a la cita tales como managers, promotores, prensa, etcétera.

¿Qué va a aportar esta nueva y primera experiencia lejos de la provincia de Cádiz a nivel organizativo?
Nadie dijo que iba a ser fácil, jaja. Aunque el modelo del Monkey estaba ya muy asentado -festival urbano, con circuito de showcases por salas y bares, además de espacios escénicos no habituales pero explotando lugares de la ciudad-, ahora toca exportarlo a un territorio para nosotros (por mucho que ya lo conozcamos) nuevo. Nuevos interlocutores con Ayuntamiento e instituciones, nuevos proveedores, nuevos espacios…

ei34_21_2

A nivel organizativo vamos a mejorar, por ejemplo, en aspectos tales como el sonido de las salas, al contar con muchas que son ya clásicas en ofrecer conciertos en la ciudad y otras más recientes pero con una programación continua durante el año. También en otros detalles tales como la rapidez y fluidez en los transfers: no es lo mismo ir a por un invitado internacional o por un artista extranjero al aeropuerto de Sevilla o Málaga desde El Puerto, que tener ahora un aeropuerto en la misma ciudad o una estación con tantas conexiones como Santa Justa.

Pero como te comentaba todo es nuevo ahora y este primer año vamos con la intención de asentarnos y pillar la medida a todo de la mejor manera posible.

¿Qué cifras de asistencia, inversión, etc. manejáis con esta nueva ubicación?
El año pasado alcanzamos las 5.000 personas por jornada aproximadamente. Este 2016 en Sevilla esperamos superar esa cifra, aunque aun es pronto para apostar por una cifra concreta. Y nuestro objetivo es mantener la esencia del festival, no convertirlo en un macroevento, sino respetar esa idea de la Ciudad de la Música en las dimensiones de un barrio: aquí era el casco histórico, en Sevilla será la Alameda. Además, aunque también sabemos que aumentará el público (hay que considerar, por ejemplo, la comunidad universitaria en Sevilla, bastante amplia, y la ampliación del entorno del escenario gratuito habitual de una plaza como la de Alfonso XIII a una zona como la Alameda de Hércules, mucho mayor), nuestra intención con este cambio de ubicación radicaba sobre todo en aumentar la vertiente y la afluencia profesional… y ahí sí que esperamos un crecimiento considerable.

En el plano artístico, ¿cómo definiríais el cartel de este año?
Impresionante. Estamos contentísimos del nivel alcanzado. Aunque hay artistas veteranos destacados, como Lee Fields & The Expressions o Michael Rother, miembro de Kraftwerk y que interpretará temas de Neu!, Harmonia y sus trabajos en solitario, o nombres consagrados recientemente como Niño de Elche (acompañado de Los Voluble) o Soleá Morente, entre otros, lo importante vuelve a ser el grueso de nuestra programación: los showcases. Ese “descubre hoy las bandas del mañana”. Más de 150 artistas y bandas que van a convertir Sevilla en el revulsivo de la escena musical nacional. Además, también hay entre estos showcases propuestas llegadas de México, Chile, Portugal, Suecia, Dinamarca, Suecia o Islas Reunión, ahí es nada.

ei34_21_3

Monkey Week siempre ha sido un escenario para descubrir a grupos nuevos y con un futuro prometedor en la música, ¿a qué hay que estar atento en esta edición?

Muchísimo. Hay tanto y tan bueno por descubrir que os recomiendo hilar fino y no perder la madeja.

Por último, ¿podemos soñar con el regreso en un futuro de Mokey Week a El Puerto?
Nuestra intención siempre ha sido tener aquí un evento de similares características, quizás menos unido al negocio o la industria, y más al ocio. Pero con la misma dinámica: salas, bares, plazas, escenarios no habituales como las Bodegas o el Muelle del Vapor… Callejeo puro y duro, al fin y al cabo. Además en estos siete años el público le ha cogido gusto y cariño a El Puerto, y también los propios artistas. Pero necesitamos del apoyo institucional para una aventura así. Ya estamos desde hace meses hablando sobre ello y esperamos poder contar con un Monkey primaveral, o de verano, aquí en nuestra ciudad. Menos centrado en lo profesional -esto es, sin tanta presencia de Jornadas y Mercado- pero no por ello menos mono.

Dejar respuesta