Navantia se posiciona en el sector eólico marino

Tras año y medio de intenso trabajo en el astillero de Puerto Real, la macro subestación marina del parque eólico Wikinger puso rumbo al mar Báltico

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CÁDIZ.- El parque eólico marino Wikinger, proyecto energético que se desarrolla en aguas del mar Báltico, tiene ADN gaditano. Así se pudo comprobar semanas atrás con la entrega de la subestación marina que a lo largo de año y medio ha ido tomando forma en los astilleros de Navantia en Puerto Real.

Una instalación fruto del acuerdo firmado en 2014 por Iberdrola y Navantia que ha supuesto una inversión de 70 millones de euros y que ha dado trabajo a más de 700 empleados a través de la que, hasta la fecha, es una de las mayores adjudicaciones que Iberdrola ha realizado a una empresa española en el sector de las energías renovables, permitiendo la entrada de Navantia en un mercado estratégico como es el de la energía eólica marina.

Con el nombre de Andalucía, es la subestación marina más grande desarrollada hasta la fecha en el mundo. Concretamente, tiene 60 metros de largo por 22 metros de ancho y está formada por dos plataformas de más de 4.800 toneladas de peso. Estas infraestructuras irán situadas, a su vez, sobre un soporte anclado al fondo marino mediante seis pilotes de más de 50 metros de altura que pesa unas 2.400 toneladas.

Tal y como resaltó la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, con motivo de su entrega, “la subestación eólica construida por Navantia es un escaparate que abre un horizonte de futuro para los astilleros andaluces”.

Susan Díaz destacó “dos elementos claves para el Gobierno andaluz”. “Por una parte”, apuntó, “la capacidad de encontrar nuevos yacimientos que tiene la industria naval gaditana, unido al talento, la industria, los trabajadores y la universidad de esta tierra”. “Y por otra”, añadió, “que se trata de un proyecto de energía renovable, energías limpias”, por lo que la presidenta reiteró el compromiso y el apoyo del Gobierno andaluz para este tipo de iniciativas innovadoras.

Asimismo, la presidenta de la Junta de Andalucía señaló que, con “la apuesta de una gran industria” como Iberdrola y el “esfuerzo” de Navantia, seguro que en el futuro ambas “se van a dar la mano para encontrar más carga de trabajo”, por lo que se abre “una nueva etapa para el astillero con las energías renovables”.

“La nueva subestación es un escaparate para nuestra industria naval, que se abre un hueco donde va a tener mucho que decir”, apostilló Díaz.

Esta infraestructura, cuyo diseño ha requerido unas 90.000 horas de ingeniería, será el corazón energético del referido parque eólico marino de Iberdrola, ya que será la encargada de captar la energía producida por los aerogeneradores en alta mar, preparándola para enviarla a tierra.

Por su parte, José Manuel Revuelta, presidente de Navantia, apuntó que “esta instalación nos posiciona como constructor de referencia a nivel internacional para estructuras offshore para campos eólicos marinos”, resaltando lo importante de diversificar la producción en Navantia de cara a lograr mayor carga de Trabajo.

Por otra parte, Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, puso el acento en el “efecto tractor” de dicha empresa sobre otras muchas de origen nacional, subrayando que en la ejecución de la subestación han participado 120 empresas de la zona de Cádiz.

Asimismo, la presidenta de la Diputación, Irene García, felicitó a los trabajadores del astillero de Navantia en Puerto Real y de sus empresas auxiliares por el “éxito” en la culminación del proyecto Wikinger. “La plantilla de la factoría puertorrealeña ha demostrado una vez más su alta capacitación, lo que le ha permitido atender un desafío de una extraordinaria complejidad técnica y hacerlo además superando las expectativas más exigentes. La provincia de Cádiz se sitúa hoy a la vanguardia de la industria andaluza y española y ese mérito debe ser reconocido a los trabajadores que lo han hecho posible”, subrayó.

“La búsqueda de nuevos nichos de mercado en los que nuestros astilleros puedan ser competitivos es una de sus principales garantías de futuro, junto con el refuerzo de la actividad comercial en el negocio tradicional de la construcción naval y la inversión en su constante mejora tecnológica”, concluyó.

REFERENTE MUNDIAL

El parque eólico marino de Wikinger, que está requiriendo una inversión de 1.400 millones de euros, está siendo desarrollado por Iberdrola en el mar Báltico, donde la profundidad oscila entre 37 y 43 metros.
El emplazamiento cubre un área de unos 34 kilómetros cuadrados, en los que la compañía tiene previsto instalar 70 aerogeneradores, de 5 megavatios (MW) de capacidad unitaria, y una subestación marina.

Los 350 MW de Wikinger producirán cuando entren en operación a finales de 2017 suficiente energía como para cubrir las necesidades eléctricas de más de 350.000 hogares alemanes, evitando la emisión a la atmósfera de casi 600.000 toneladas de CO2 al año.

En el proyecto están colaborando con Iberdrola empresas de varios países, encargadas de proveer a ésta de los equipos, tecnología y servicios más avanzados del momento. Empresas que han sido elegidas tras resultar vencedoras de competidos concursos internacionales.

En relación a este proyecto, el presidente de Navantia señaló que “el parque eólico marino de Wikinger es un proyecto emblemático para Iberdrola, porque en él confluyen los principales ejes de nuestra estrategia: la fuerte apuesta por las energías renovables y la innovación tecnológica, la internacionalización y la contribución al desarrollo económico y la creación de empleo en los territorios en los que estamos presentes. Estamos muy satisfechos de que en nuestra expansión internacional nos acompañen nuestros proveedores españoles, a quienes facilitamos la apertura a nuevos mercados y negocios”.

Cabe destacar que a lo largo de este mes se han entregado las cimentaciones ‘tipo jacket’ para el parque eólico marino de Wikinger, que han sido construidas en el astillero de Fene.


Culminados los primeros cursos del clúster

 

Los primeros cursos de formación diseñados dentro del Clúster Marítimo-Naval a través de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio, celebrado en el IES Las Salinas de San Fernando, ya se han culminado.

Estos cursos de formación profesional para el empleo han formado desde el pasado mes de mayo a 29 alumnos, divididos en dos grupos, uno de mañana y otro de tarde, en materias como la soldadura TIG de aluminio y aleaciones, soldadura TIG de acero inoxidable, de acero al carbono y procesos de corte, y han tenido una duración de 370 horas, entre teoría y prácticas de taller.

Durante el acto de clausura de los mismos, la delegada territorial de Economía, Gema Pérez, destacó su importancia y el esfuerzo inversor del Gobierno andaluz, subrayando que son los primeros de un total de 12 cursos que se realizarán atendiendo las necesidades de las empresas del sector representadas en el Clúster. Cursos para los que se ha diseñado una oferta formativa acorde con la demanda del mercado laboral gaditano en función de los nuevos encargos en el sector.

Asimismo, Gema Pérez resaltó el trabajo realizado por profesores y técnicos, que han hecho posible alcanzar las expectativas previstas en cuanto a calidad y contenido.

Además, agradeció a los alumnos su confianza en este tipo de formación para el empleo y reconoció su tesón a la hora de aprender nuevas habilidades y conocimientos, que “les han otorgado la capacitación necesaria para encarar el mercado de trabajo desde una situación aventajada”.

Técnicos y profesores señalaron que todos han superado con nota las evaluaciones periódicas, obteniendo un nivel óptimo que pronostica una pronta incorporación a un puesto de trabajo. Los cursos contaron con profesionales docentes que llevaron al grupo de alumnos a alcanzar un alto grado de habilidad y de capacidad en materia de soldadura.

Algunos de los datos que avalan esta formación son que cuadriplica en número de horas la capacitación solicitada desde el Clúster, o que está realizada conforme al Decreto que regula la FPE (Formación Profesional para el Empleo), lo que permite, si algún alumno lo desea, acceder al pertinente certificado de profesionalidad si se completan las horas necesarias para ello -más de 600 horas-.

La valoración general de los cursos por parte de los alumnos, recogida a través de cuestionarios de evaluación, refleja un grado de satisfacción media-alta; donde los contenidos del curso, los medios didácticos y materiales, junto a los docentes, obtienen mayor puntuación. Y, en líneas generales, los alumnos coinciden en que, gracias a esta formación, van a mejorar sus posibilidades para encontrar trabajo.

Cabe recordar que el pasado 27 de julio, la delegada del ramo, durante las jornadas de puertas abiertas, ya visitó a los alumnos para resolver sus dudas y atender sus inquietudes. En estas jornadas, empresas del sector, trabajadores en activo y otros agentes tuvieron la oportunidad de conocer el aprendizaje y el nivel de competencia de estos alumnos. Los representantes del comité de empresa de Navantia-San Fernando destacaron entonces el alto nivel de cualificación que vienen recibiendo los participantes en los cursos.

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