“Necesitamos en torno a 30.000 empresas de nueva creación”

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Javier posando para Empresas Imparables.. Foto: JC Sánchez
Javier posando para Empresas Imparables.. Foto: JC Sánchez
Javier posando para Empresas Imparables.. Foto: JC Sánchez
Javier posando para Empresas Imparables.. Foto: JC Sánchez

Javier Sánchez Rojas Presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz

“Las empresas deben ser protagonistas a la hora de impulsar planes de empleo”

J.M.Reina

CÁDIZ.- Celebradas las elecciones Andaluzas y con un horizonte marcado por convocatorias electorales (Municipales y Generales) de gran peso para las políticas futuras; Javier Sánchez Rojas asegura que la provincia, su empresariado, afronta un periodo clave para lograr ese salto de calidad y cantidad que le dote del ‘músculo’ necesario para crecer y lograr el objetivo, trascendental en una zona especialmente castigada por el paro, de crear riqueza y empleo.
Una ‘aventura’ para la que el presidente de la CEC compromete el esfuerzo y el trabajo del empresariado gaditano, reclama el protagonismo de éste y solicita la “necesaria actitud de colaboración” entre las distintas administraciones.

Desde la CEC han realizado a lo largo de los últimos meses un importante esfuerzo para redactar un documento que agrupe las principales demandas del sector, ¿qué objetivo tiene y qué efectos está generando?El objetivo no ha sido otro que, de cara a lograr la mayor eficacia en beneficio del conjunto del empresariado, de su desarrollo, exponer de la forma más clara posible aquellas cuestiones que consideramos fundamentales para el sector. Un documento que se ha redactado desde la participación y el consenso y que, por otra parte, es algo vivo y que, por tanto, está abierto a las aportaciones que se consideren oportunas. Se trata, en definitiva, de ayudar a favorecer una estrategia común.

Por lo que a su exposición a las formaciones políticas e instituciones se refiere, la aceptación entedemos que es y debe ser positiva por cuanto se trata de aportar ideas y demandas que consideramos fundamentales de cara a lograr el impulso de programas, medidas de distinta índole, infraestructuras, etc. que favorezcan el desarrollo empresarial de nuestra provincia y, en consecuencia, se produzca la tan ansiada creación de empleo.

Habla usted de favorecer el desarrollo empresarial, de nuevas iniciativas, ¿a qué perfil de crecimiento se refiere?

Actualmente la provincia cuenta con casi 57.000 empresas, una cifra que nos sitúa lejos de la media andaluza y nacional. Una realidad que juega en nuestra contra y a la que, además, se une el hecho de que, en un elevado número, se trata de iniciativas de autónomos sin asalariados (28.359) y, en conjunto, con pocas empresas (2.056) que superen los 10 trabajadores.

Por tanto, para crear empleo y riqueza de futuro necesitamos tanto crecer en número, hablamos de entre 25.000 y 30.000 nuevas empresas, y en calidad. Es decir, que , en gran medida, sean iniciativas de un importante número de empleados.

Se refieren ustedes a seis grandes apartados en sus demandas. No obstante, si hubiese que concretarlas en una o dos ideas ¿de qué estaríamos hablando?
Con dos basta. Por un lado, la necesidad de desarrollar planes, programas, etc. en favor de la actividad económica y, por otro, poner al día las infraestructuras necesarias para favorecer la actividad en cada una de las comarcas y sectores.

¿En qué sectores habría que fijar la mirada de una forma especial de cara a ese futuro desarrollo empresarial por el que desde la CEC se apuesta?

Bueno, yo creo que la provincia de Cádiz, sus distintas comarcas, han demostrado que cuentan con una notable variedad de recursos para generar riqueza y empleo y, por lo tanto, tan sólo se trata de elevar al máximo esas potencialidades que nos definen y que vienen demostrando su capacidad para favorecer el desarrollo. Con ello, hablo de sectores como el naval, el agroalimentario o, sin ir más lejos, el turístico. Todos ellos y otros muchos, con una importante presencia en Cádiz, han demostrado ser generadores de riqueza. En definitiva, debemos apostar por potenciar unos sectores para los que, además, contamos con excelentes profesionales.

Esta provincia tiene potencialidad para recuperar peso industrial y debe lanzarse a ello sin ningún tipo de timidez, de una forma decidida.

Entiendo que con la participación de ese sector, en otros tiempos el cordero de oro, que es la construcción.
Obviamente. Aunque es una realidad que el sector difícilmente alcanzará las cotas de riqueza y empleo previas a la crisis, es un hecho que tiene una gran potencialidad y que, por tanto, nuestra provincia no puede ni debe renunciar a él. Por tanto, no se trata de ver y centrarse en su lado negativo, sino en todo lo bueno que puede y debe aportar a través de la rehabilitación de viviendas o de la mano de la promoción en favor de las obras públicas. No olvidemos que se trata de un sector que genera una gran actividad en su entorno. De ahí, nuestro total respaldo a las declaraciones realizadas por el presidente de los empresarios de la construcción, Emilio Corbacho, respecto al futuro del sector (Empresas, nº 17).

En cuanto a la generación de empleo, ustedes demandan un mayor protagonismo del empresariado a la hora de impulsar los distintos planes y programas de empleo.

Esto no es un capricho es algo que, entendemos, debería enmarcarse dentro de la normalidad.
Sin empresas, no hay empleo y, por lo tanto, todo lo que no sea contar con éstas para el desarrollo de las distintas iniciativas de empleo, son fuegos de artificio.

Es obvio que tanto para esto como para cuantas iniciativas en favor del empleo y del desarrollo empresarial se quieran poner en marcha es necesario, cuando menos aconsejable, que exista un consenso y una determinación de ‘ir a por todas’ por parte de cada una de las administraciones.

Sin lugar a dudas. Una de las cosas que defendemos desde la CEC es que hablamos de asuntos que nos interesan y afectan a todos los ciudadanos y, en consecuencia, se debe producir ese clima de colaboración entre las distintas administraciones públicas.

Lo importante es generar el clima de confianza e interés, ecosistema lo llaman algunos, para que seamos capaces de atraer el mayor número de inversiones posible. Un objetivo para el que se antoja imprescindible que se propicie ese escenario de confianza.

Es importante que para ello, como ocurre con todo acuerdo que pretende llegar a buen puerto, no se establezcan líneas rojas por parte de nadie.

Acabamos de salir de unas elecciones, las Andaluzas, y nos quedan otras dos, no menos importantes, por delante, ¿qué le pide el empresariado, a los partidos, y administraciones a lo largo de un tiempo que, normalmente, se ve marcado por la ralentización de los distintos proyectos?

Como es obvio, estamos ante unos procesos enormemente importantes para el conjunto de los ciudadanos, con la peculiaridad de que esta vez se suceden en el conjunto de Andalucía y, por tanto en Cádiz, de una forma continuada. Es por ello que los empresarios lo único que solicitamos es que a lo largo de esta larga etapa electoral no se produzca la relantización de la toma de decisiones y de la puesta en marcha de las iniciativas ya concretadas.

Es importante que no se pierda tiempo en favor de la generación de riqueza y del empleo o, cuando menos, se pierda el menor tiempo posible dentro de las exigencias de los distintos procesos.

Cádiz, la provincia, afronta una oportunidad histórica con el próximo desarrollo del ITI (Inversión Territorial Integrada), ¿qué le parece esta iniciativa que trata a Cádiz desde la excepcionalidad de su situación de desempleo y pérdida de PIB?

No cabe la menor duda de que se trata de una gran herramienta para que, desde el consenso, entre todos acordemos una estrategia de futuro para el conjunto de las comarcas de la provincia.

Habla usted de una provincia de potencialidades en numerosos sectores, de posibilidades ciertas de cara a un futuro de riqueza y empleo, algo que, desgraciadamente, no siempre se refleja o se respira en la calle.

Sí, desgraciadamente, casi siempre nos centramos en nuestras debilidades, en lo que nos falta para llegar a esas cotas de desarrollo que todos ambicionamos. Por tanto, ya es hora de que, todos, le demos un vuelco a ese discurso y centremos nuestras fuerzas en las numerosas fortalezas y posibilidades con las que cuenta la provincia, sus empresas, profesionales y trabajadores.

En clave económica, ¿como están las relaciones en cuanto a pagos con las administraciones?

Aunque es cierto que con el plan del pago a proveedores se saldó lo atrasado, no lo es menos que siguen existiendo retrasos, algo que no se entiende cuando la administración debería ser ejemplo en este capítulo, afrontando sus deudas en los plazos que marca la ley.

Por último, el Gobierno central ha impulsado la Ley de Segunda Oportunidad, ¿qué opinión le merece?

Es evidente que se trata de una buena noticia para todos, ya que va a evitar que aquellas personas y empresarios que se hayan lanzado a emprender una aventura empresarial y, desgraciadamente, fracasen no se vean condenadas al ostracismo civil y mercantil. Y, por tanto, vean prácticamente condenada su vida personal y profesional.

Creo que puede ayudar a que exista, de una forma cierta, esa segunda oportunidad.

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