“Tenemos grandes potencialidades para remontar la situación actual”

DAVID DE LA ENCINA Alcalde de El Puerto de Santa María

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David de la Encina. Alcalde de El Puerto de Santa María
David de la Encina. Alcalde de El Puerto de Santa María

“Me he puesto al frente de las áreas de fomento de la inversión, desarrollo económico y empleo porque creo que es fundamental que en el actual contexto sea el alcalde el que lidere la lucha contra el paro y se ponga delante de los empresarios que vienen a El Puerto”

EL PUERTO.- Tras trece “intensos” meses al frente de un Ayuntamiento que, debido a su gran nivel de endeudamiento (147 millones de euros), carecerá de la necesaria autonomía económica hasta 2032, David de la Encina hace un balance positivo de gestión del gobierno que preside. Un ejecutivo que, asegura, “ha trabajado a pleno rendimiento, afrontando los grandes problemas, que ahí están”, pero también empleándose “en favor de las enormes posibilidades que tiene una ciudad como El Puerto”.

Un convencimiento y una responsabilidad que le han llevado en los últimos días a asumir directamente las tareas en favor del fomento de la inversión, el desarrollo económico y el empleo.

Tras este tiempo, que podríamos definir de aterrizaje en la realidad municipal, ¿qué ciudad se ha encontrado?
Es evidente que conocía la situación de la ciudad y del Ayuntamiento. No obstante, he de reconocer que en lo económico el pozo ha sido más profundo de lo que vislumbraba, con una deuda multimillonaria que hace que estemos prácticamente intervenidos por el Ministerio de Economía hasta 2032 y, por tanto, sin autonomía económica.

¿En qué ha condicionado y va a condicionar esta situación las tareas de gobierno?
Básicamente, en que no disponemos de la necesaria capacidad de inversión, lo que nos ha llevado a, desde el convencimiento, apostar por una fórmula público-privada para poner en valor las enormes potencialidades que tiene El Puerto.
El Ayuntamiento, de una forma decidida, se ha puesto al servicio de la iniciativa privada para atraer y canalizar las inversiones en favor de los intereses de la ciudad.
No obstante, he de destacar que a nivel presupuestario hemos apostado por un gasto más equitativo y social, buscando además la mayor eficiencia del dinero público que se destina cada año a la contratación de los distintos servicios.

¿Ha sido esta crítica situación económica la que le ha llevado a ponerse al frente de las áreas de fomento de la inversión, desarrollo económico y empleo?
Tal y como ha sido mi compromiso y mi forma de actuar a lo largo de estos meses, he considerado fundamental que sea la primera autoridad municipal la que se ponga al frente en la lucha contra el paro y delante de los empresarios que deben venir a El Puerto.
Creo que, aunque no suceda en otros ayuntamientos, debe ser el alcalde el que asuma el compromiso de liderar la lucha contra el desempleo y también las tareas de captación de inversión privada.
Además, se trata también de una tarea de promoción institucional de la ciudad, por lo que me corresponde a mí sentar cada 15 días a un diputado, a un consejero, etc. para que vengan a El Puerto o a ir de la mano de los empresarios a la institución que corresponda para allanar los caminos, a veces demasiado extensos, entre las administraciones y las empresas.
Una tarea que también he asumido con la intención de contribuir a que desde las distintas entidades se favorezcan las necesarias líneas de financiación en favor de los distintos proyectos empresariales.
Creo que como alcalde debía de dar este paso, más aún si tenemos en cuenta que la anterior legislatura se cerró con 13.000 desempleados, más del doble de los existentes en 2007. Una cifra que, aunque ha descendido a 11.200, sigue siendo un drama, ya que afecta a un tercio de la población productiva de la ciudad.
Es por todo ello que he considerado fundamental ponerme al frente para buscar las mejores soluciones a una situación que solo podremos corregir si, tal y como es nuestro objetivo, logramos captar la mayor iniciativa privada posible.

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Con este convencimiento de que gran parte del futuro de El Puerto pasa por la iniciativa privada, por la empresa, ¿qué medidas de apoyo se están impulsando para favorecer su papel en favor del desarrollo y el empleo?
En primer lugar, quisiera reseñar que el empresariado local es una de esas potencialidades que tiene El Puerto. Un valor, incluso, a nivel provincial y andaluz. Una realidad que nos convierte en uno de los grandes motores de la provincia, con un potente y diverso empresariado en sectores como el turístico, consolidado y ahora en grado de maduración; el aeronáutico, con empresas de estrategia internacional; el inmobiliario, que se está reactivando corrigiendo los errores del pasado, y el comercial, con una notable presencia.

Por lo que se refiere a lo que puede o está haciendo ya el Ayuntamiento en favor de la actividad empresarial, podríamos señalar una primera línea a través del área de Urbanismo consistente en ayudar a agilizar los plazos y ser proactivos cada vez que llega un empresario con una propuesta de inversión o solicitando una licencia.

Por otra parte, a través de Impulsa, que entiendo que debe ser algo más que un mero aparcador de coches, debemos ayudar a la captación de fondos de inversión.
Asimismo, existe un tercer nivel de colaboración a través de una revisión de la fiscalidad para que deje de ser desproporcionada para los ciudadanos, en general, y para los empresarios, en particular.

No olvidemos que tenemos la tasa de basura más alta de la provincia y una de las tasas por licencia de apertura más elevada de la provincia.
Por último y tal y como he señalado con anterioridad, yo voy a emplearme a fondo para liderar las actuaciones en favor del empleo y el desarrollo económico desde dos conceptos que considero fundamentales: la planificación y la productividad.

¿Por qué modelo de ciudad apuesta el gobierno municipal?
El modelo de ciudad se sustenta en gran parte en el PGOU, un documento que se ha tardado 7 largos años en concretar y al que, aunque consideramos que no es ni bueno, nos debemos.

No obstante, a ese modelo de ciudad del que hablamos me gustaría implementar una importante carga de cultura.

El Puerto de Santa María avanzará como ciudad dentro de un par de generaciones, cuando los que nos sucedan tengan mejor formación y cualificación, ya que es una realidad que en estos momentos tenemos un déficit en formación. Esto provoca que aunque hubiese empleo habría gente, por desgracia, incolocable.

Necesitamos, por tanto, ese plus para ser una sociedad avanzada.

No obstante, en materia de modelo de ciudad, aún hay una tarea pendiente tan importante económica como socialmente como es el desarrollo del casco histórico.
Así es. En materia de planificación ahí sí tenemos un reto importante a través del Pepryche y, de hecho, próximamente queremos impulsar un foro sobre oportunidades del Casco Histórico en torno al plan que ya tenemos avanzado.

Un documento que, por otra parte, arrastra un considerable retraso.

Sin duda. El Pepryche se comenzó a trabajar en 1994 y la ignominia más grande de todas es que si desde entonces se tenía claro que se tenía que redactar un documento, en el año 2007 el gobierno anterior decidió hacer un dos por uno y encargar al estudio Territorio y Ciudad la redacción del PGOU y del Pepryche. Lógicamente por el volumen económico y de complejidad el equipo redactor se centró en el PGOU y del Pepryche nada más se supo. Y yo tengo la ignominia de haber ido a principio de año a la Junta y decirnos la delegada y los arquitectos ‘bienvenidos alcalde y delegado de Urbanismo, son ustedes los primero en venir de El Puerto en los últimos cinco años’. Un tiempo perdido por el anterior gobierno, así que yo no me voy a tragar de nadie que me diga que el centro está muerto. Por supuesto, pero se han perdido cinco años.

Y, ¿qué se ha hecho en este último año?
De entrada, sin lugar a dudas más que otros en los últimos 7 u 8 años o desde 1994.

Por otra parte, hemos reforzado el Pepryche con un arquitecto y estamos tratando con los grandes propietarios de suelo la planificación que marca el documento para, desde ese trabajo previo de definición, evitar que cuando salga a exposición pública se produzcan impugnaciones.

Hablemos de la filosofía del Pepryche.
En primer lugar, facilitar la urbanización de los solares y edificios en estado ruinoso, poniendo los instrumentos de planeamiento al servicio de la promoción inmobiliaria. Algo que no sucede ahora.

Por otro lado, dar seguridad jurídica e inmediatez, además de facilidades a la inversión en inmuebles del centro, principalmente mayor edificabilidad para uso hotelero.
Por último, se va a poder agregar o segregar fincas para, por ejemplo, facilitar la llegada de franquicias con la facilitación de nuevos espacios en el Casco Histórico.

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